Inteligencia Artificial
-1ª Ley “Un robot no hará daño a un ser humano o
permitirá, con su inacción, que un ser humano resulte dañado”.
-2ª Ley “Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los
seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la 1ª Ley”.
- 3ª Ley “Un robot debe
proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en
conflicto con la 1ª o la 2ª Ley”.
Isaac Asimov.
INTRODUCCIÓN
Lograr hacer que la vida sea
más sencilla, ha sido el objetivo a alcanzar con el progreso tecnológico, para
lograr este fin, se han inventado innumerables herramientas a lo largo de la
historia de la humanidad.
Dentro de ese frenesí por
hacer cada día más cómoda la vida del ser humano, la búsqueda por crear vida
artificial se convirtió en el objetivo a logar, una herramienta capaz de pensar
por sí misma, creada por el hombre, para su beneficio.
DESARROLLO
A mediados del siglo XX, la
idea de poder crear una máquina que pudiera pensar por sí misma cobró gran
importancia a nivel mundial, inició la búsqueda de desarrollar la llamada
“Inteligencia Artificial”. Termino acotado por John McCarthy, Marvin Minsky y
Claude Shannon en la Conferencia de Dartmouth en 1956.
Después de la segunda mitad
del siglo pasado, se intensificaron los esfuerzos para poder crear una
herramienta auto sustentable y auto operable para el beneficio mundial, que
pueda imitar el funcionamiento del cerebro humano y pensar por sí mismo sin
necesidad de tener una programación determinada para poder lograrlo. Acompañado
de este esfuerzo también se pretende satisfacer una necesidad humana menos
loable, crear vida, aunque sea de manera artificial, imitar lo que dice la
biblia cuando habla de lo que Dios hizo, crear al hombre.
¿Pero realmente pueden ser
imitados los pensamientos y sentimientos de un ser humano?
En la búsqueda de poder
alcanzar el objetivo, muchos detractores aseguran que siempre existirá un
elemento que ninguna máquina podrá imitar, las emociones y sentimientos del hombre.
Hasta la fecha los esfuerzos se han centrado únicamente en intentar copiar el
funcionamiento del cerebro humano, su lógica y su estructura operacional, y han
dejado de lado ese aspecto esencial de la naturaleza humana.
Sabemos que el cerebro posee
aproximadamente 10 mil millones de neuronas y aún se desconoce cómo se interrelacionan
para “pensar”, por este motivo, en la actualidad, es ingenuo creer que se pueda
imitar en una máquina ese proceso.
Existen programas que
pueden competir con una persona en la resolución de problemas matemáticos como
son los juegos de ajedrez por mencionar un ejemplo; si bien ya existen
dispositivos artificiales capaces de concluir miles de premisas a partir de
otras premisas dadas, sin que ningún tipo de emoción ni conciencia tenga la
opción de obstaculizar dicha labor, no se han destinado esfuerzos para que
puedan imitar emociones o sentimientos.
Alan Turing dijo: «Existirá
Inteligencia Artificial cuando no seamos capaces de distinguir entre un ser
humano y un programa de computadora en una conversación a ciegas», si estuviera
en lo correcto ya existe la inteligencia artificial, existen programas capaces
de imitar conversaciones en una sala de chat, pero carecen de mecanismos
intuitivos o de creatividad, funcionan con parámetros preestablecidos y
eventualmente caen en incongruencias en el diálogo.
CONCLUSIÓN
Para concluir, los
esfuerzos para poder replicar al ser humano a través de medios tecnológicos
sigue su marcha, aceptando que el camino es todavía largo y que requiere obtener
mayor conocimiento y habilidades para alcanzar la meta.
El hombre tiene un gran
motor, la esperanza y la creatividad, sin ellas no se puede conseguir ningún
propósito, y si seguimos con el mismo impulso y no cedemos ante los obstáculos
que se presenten, podemos tener la confianza que en un futuro, éste gran logro,
será alcanzado.
REFLEXIÓN
¿Por qué has elegido ese
tema?
Porque es un tema que me
interesa y tenía la curiosidad de conocer a fondo, es algo de lo que se a
hablado desde mucho tiempo atrás y actualmente es una realidad.



