sábado, 23 de abril de 2016

Inteligencia Artificial



Inteligencia Artificial



-1ª Ley “Un robot no hará daño a un ser humano o permitirá, con su inacción, que un ser humano resulte dañado”.
  -2ª Ley “Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la 1ª Ley”.
                                                                                                                            - 3ª Ley “Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la 1ª o la 2ª Ley”.
Isaac Asimov.

INTRODUCCIÓN

Lograr hacer que la vida sea más sencilla, ha sido el objetivo a alcanzar con el progreso tecnológico, para lograr este fin, se han inventado innumerables herramientas a lo largo de la historia de la humanidad.

Dentro de ese frenesí por hacer cada día más cómoda la vida del  ser humano, la búsqueda por crear vida artificial se convirtió en el objetivo a logar, una herramienta capaz de pensar por sí misma, creada por el hombre, para su beneficio.




DESARROLLO

A mediados del siglo XX, la idea de poder crear una máquina que pudiera pensar por sí misma cobró gran importancia a nivel mundial, inició la búsqueda de desarrollar la llamada “Inteligencia Artificial”. Termino acotado por John McCarthy, Marvin Minsky y Claude Shannon en la Conferencia de Dartmouth en 1956.

Después de la segunda mitad del siglo pasado, se intensificaron los esfuerzos para poder crear una herramienta auto sustentable y auto operable para el beneficio mundial, que pueda imitar el funcionamiento del cerebro humano y pensar por sí mismo sin necesidad de tener una programación determinada para poder lograrlo. Acompañado de este esfuerzo también se pretende satisfacer una necesidad humana menos loable, crear vida, aunque sea de manera artificial, imitar lo que dice la biblia cuando habla de lo que Dios hizo, crear al hombre.

¿Pero realmente pueden ser imitados los pensamientos y sentimientos de un ser humano?

En la búsqueda de poder alcanzar el objetivo, muchos detractores aseguran que siempre existirá un elemento que ninguna máquina podrá imitar, las emociones y sentimientos del hombre. Hasta la fecha los esfuerzos se han centrado únicamente en intentar copiar el funcionamiento del cerebro humano, su lógica y su estructura operacional, y han dejado de lado ese aspecto esencial de la naturaleza humana.

Sabemos que el cerebro posee aproximadamente 10 mil millones de neuronas y aún se desconoce cómo se interrelacionan para “pensar”, por este motivo, en la actualidad, es ingenuo creer que se pueda imitar en una máquina ese proceso.

Existen programas que pueden competir con una persona en la resolución de problemas matemáticos como son los juegos de ajedrez por mencionar un ejemplo; si bien ya existen dispositivos artificiales capaces de concluir miles de premisas a partir de otras premisas dadas, sin que ningún tipo de emoción ni conciencia tenga la opción de obstaculizar dicha labor, no se han destinado esfuerzos para que puedan imitar emociones o sentimientos.

Alan Turing dijo: «Existirá Inteligencia Artificial cuando no seamos capaces de distinguir entre un ser humano y un programa de computadora en una conversación a ciegas», si estuviera en lo correcto ya existe la inteligencia artificial, existen programas capaces de imitar conversaciones en una sala de chat, pero carecen de mecanismos intuitivos o de creatividad, funcionan con parámetros preestablecidos y eventualmente caen en incongruencias en el diálogo.


CONCLUSIÓN

Para concluir, los esfuerzos para poder replicar al ser humano a través de medios tecnológicos sigue su marcha, aceptando que el camino es todavía largo y que requiere obtener mayor conocimiento y habilidades para alcanzar la meta.

El hombre tiene un gran motor, la esperanza y la creatividad, sin ellas no se puede conseguir ningún propósito, y si seguimos con el mismo impulso y no cedemos ante los obstáculos que se presenten, podemos tener la confianza que en un futuro, éste gran logro, será alcanzado.


REFLEXIÓN

¿Por qué has elegido ese tema?
Porque es un tema que me interesa y tenía la curiosidad de conocer a fondo, es algo de lo que se a hablado desde mucho tiempo atrás y actualmente es una realidad.

lunes, 21 de marzo de 2016

¿Qué es ser un estudiante en línea?

Para responder a esta pregunta es preciso hablar sobre la modalidad de estudios en línea, la cual incorpora el uso de las Tecnologías de la Informática y la Comunicación (TIC), que forman parte de una transformación socio-histórico-cultural en la que vivimos hoy en día, en la denominada era de la información, es aquí donde las modalidades educativas se transforman y emergen la modalidad de estudios en línea, bajo esta modalidad el proceso educativo se concibe más como un proceso de aprendizaje que de enseñanza para las personas que participan en el acto.






El proceso de aprendizaje en la modalidad de estudios en línea se lleva a cabo en un Ambiente Virtual de Aprendizaje (AVA), el cual es un espacio pensado y diseñado más allá de los alcances de la formación y la información, engloba una visión conjunta del cómo se enseña pero sobre todo del cómo se aprende y se elabora a partir del establecimiento de objetivos de aprendizaje.

A su vez puedes participar en un foro de discusión si tienes alguna duda y/o aportación sobre algún tema en específico, también podrás interactuar con tus compañeros  y docente y tener una retroalimentación.

El estudiante en línea contará con una serie de materiales recomendados por los desarrolladores del curso para reforzar el conocimiento y a su vez tener la posibilidad de extender sus conocimientos, la curiosidad y la internet pueden resultar una combinación interesante para el estudiante en línea, pero este deberá hacer un uso critico de la información y buscar la confiabilidad de las fuentes y de esta manera potenciar sus conocimientos y experiencias de aprendizaje.



Hasta ahora se ha hecho referencia a las cualidades académicas del estudiante en línea, pero recordemos que en esencia un estudiante es como cualquier otra persona y experimenta una gama de emociones a lo largo de diferentes momentos de su vida y el proceso de aprendizaje no es ajeno al manejo de las emociones.

 De acuerdo a la información presentada, el ser un estudiante en línea implica ciertos saberes, actitudes, retos, exigencias, ventajas y compromisos, pero sobre todo la disposición de aprender, la educación en línea no tiene porque concebirse como fácil o difícil, el estudiante en línea tiene ante si la oportunidad de marcar su propio ritmo de aprendizaje y de trazar sus horizontes de estudio de acuerdo con sus metas académicas.


De Linda I.L.Aguilar (2016)